1/6/98
Podríamos desenterrar este tesoro
Si mereciera la pena el placer
En el que escribíamos canciones de amor
Dios, llevamos demasiado tiempo separados
Podría este apasionado pasado que desapareció
Llamar de vuelta a sus muertos
Podríamos volver a vivirlo otra vez
Y que mereciera la pena el dolor
Recuerdo que solíamos vernos
Junto a un columpio al lado del piano
Y tú gorjeabas preciosas palabras
Con el aire de un pajarillo.
Y tus ojos, verdes, azules y grises
Como un día de abril
Pero se encendían de amatista
Cuando me inclinaba para besarte
Recuerdo que nunca podía cogerte
Porque nadie se te equiparaba
Tenías una maravillosa flota luminosa
Pequeñas alas en los pies.
Recuerdo tan bien la habitación del hotel
Divirtiéndonos al sol de Cancún
Aquel ritmo que sonaba en el salón y en La Boom
Al cálido sol de febrero
Podríamos vivirlo todo otra vez
Y que mereciera la pena el dolor
Podría este apasionado pasado que desapareció
Despertar de nuevo a sus muertos
Bueno, si mi corazón debe romperse
Querido amor, por ti
Se romperá en música, lo sé
Pues así se rompen los corazones de los poetas
Pero es extraño que no me hubieran dicho
Que el corazón puede encerrar
En su diminuta celda de prisión
El infierno y el cielo de Dios
Nunca unas palabras han dicho tanto. Te quiero Tommy, nunca debiste fiarte de Pamela, te ha hecho más daño del que podría haberte hecho nunca.